"Hagamos todo por amor, nada por la fuerza, sino por la fuerza del amor."

DOMINGO DE GAUDETE

Invariablemente, el tiempo de Adviento incluye cuatro domingos antes de Navidad. El primero es el domingo más cercano al 30 de noviembre, y el último es el que precede al 25 de diciembre. Cronológicamente, eso hace que haya años como este, en que el Adviento se reduce a tres semanas, y termina en el primer día de la cuarta. La tercera semana se caracteriza por el llamado a la alegría: “Alégrense  siempre en el Señor. Vuelvo a decirlo: alégrense…el Señor está cerca” (Filipenses 4). “Alegrarse” no es lo mismo que ‘divertirse’. Alegría es la fuerza interior que impulsa hacia adelante y arriba … como las limaduras de hierro se aceleran al acercarse el imán, escuchamos la invitación a acelerarnos al encuentro del Señor. Isaías nos anuncia el fin del cautiverio y el evanelistas Juan se nos presenta  Juan Bautista el testigo de la luzel amigo del Novio, que se alegra por escuchar la voz de éste (Jn 3,29). El Bautista anuncia que tras él viene el que nos dará el Espíritu. Ese Espíritu es la fuente de nuestra alegría, que nos ayuda a conservarnos irreprochables hasta la venida del Señor. Estamos invitados a mirar hacia Belén y desde el martes, nos sumergimos en el evangelio de san Lucas, contemplando la historia de la concepción del Bautista, la Anunciación de Jesús, acompañar a María a casa de Isabel y experimentar la alegría que ellas comparten. Un mundo y una historia con nuestros pecados y dolores y con las gracias y alegrías que nos concede el Señor Alegrémonos, pidiendo al Señor que su Paz y su Justicia iluminen nuestra convivencia social y nos impulsen a conocer internamente a Jesús que viene, para que más lo amemos y lo sigamos.