"Hagamos todo por amor, nada por la fuerza, sino por la fuerza del amor."

Jesús, Salvador, Emanuel Dios con nosotros…

Hace poco más o menos dos mil años Jesucristo cautivó a las personas que lo vieron y oyeron … testigos de sus palabras y su vida nos narran que Jesús de Nazaret era distinto a todos los hombres. Sus únicas credenciales fueron Él mismo … no escribió́ libros, ni lideró ejércitos, no ocupó cargos políticos, ni fue dueño de ninguna propiedad. Sólo viajó dentro de las cien millas alrededor de su pueblo, atrayendo muchedumbres que se asombraban con sus palabras provocadoras y actos asombrosos. La grandeza de Jesús era obvia para los que lo conocieron y oyeron. Y mientras que muchos de los grandes personajes finalmente se esfuman en libros de historia, Jesús sigue siendo el tema de miles de libros y de controversias mediáticas sin paralelo. Gran parte de esas controversias giran en torno a las afirmaciones radicales que hizo sobre sí mismo – afirmaciones que asombran tanto a seguidores como a adversarios.

Jesús de Nazaret, desconocido hijo de carpintero de Nazaret, forastero sin credenciales ni base de poder político, en sólo tres años, cambió el mundo para los siguientes siglos. Algunos dicen que fue meramente un gran maestro moral; otros el líder de una religión …. pero muchos creen algo más grande: ¡Dios que nos visita en forma humana!

Un gran maestro de la moral - El líder hindú́ Mahatma Gandhi elogiaba la vida honrada y las palabras profundas de Jesús. <Robert Elsberg, ed., A Critique of Gandhi on Christianity (New York: Orbis Books, 1991), 26 & 27.> El erudito judío Joseph Klausner escribió́, “Es universalmente aceptado... que Cristo enseñó las más puras y sublimes éticas...lo cual arroja a la sombra a los preceptos morales y las máximas de los hombres más sabios de la antigüedad”. < Joseph Klausner, Jesus of Nazareth (New York: The Macmillan Co., 1946), 43, 44.>

El sermón del monte de Jesús es una excelente enseñanza de ética, jamás pronunciada por persona humana. El historiador no cristiano Will Durant dijo de Jesús que “él vivió́ y luchó incansablemente por la ‘igualdad de derechos’; en tiempos modernos él habría sido enviado a Siberia. ‘El más importante entre ustedes será́ siervo de los demás’ – ésta es la inversión de toda sabiduría política, de toda cordura”. < Will Durant, The Story of Philosophy (New York: Washington Square, 1961), 428.> Uno de los Padres Fundadores de los Estados Unidos de América, el Presidente Thomas Jefferson, cortó y pegó del Nuevo Testamento, las enseñanzas éticas y morales de Jesús. < Linda Kulman and Jay Tolson, “The Jesus Code,” U. S. News & World Report, December 22, 2003, 1> Jefferson consideró a Jesús como el mayor maestro moral de todos los tiempos.

Un gran líder religioso - Jesús nunca afirmó ser un líder religioso, no se metió́ en la política religiosa, ni impulsó una agenda ambiciosa, Jesús se desempeñó́ casi totalmente fuera del marco religioso establecido. El Ravi Zacarias, quien se crió en una cultura hindú́ afirma “… No es Zoroastro a quien acudes, Zoroastro es a quien escuchas. No es Buda quien te libra; son sus Verdades Nobles las que te instruyen. No es Mahoma quien te transforma; es la belleza del Corán que te corteja. En cambio, Jesús no solo enseñaba o exponía su mensaje. Él era idéntico a su mensaje. <Ravi Zacharias, Jesus among Other Gods (Nashville, TN: Word, 2000), 89.> La enseñanza de Jesús fue sencillamente “Ven a mí”, “Sígueme”, “Obedéceme”. Jesús dejó claro que su misión principal era perdonar los pecados, algo que sólo Dios podía hacer.

En The World ́s Great Religions, se lee “Sólo dos personas asombraron tanto a sus contemporáneos que la pregunta que evocaron no fue ‘¿Quién es?’ sino ‘¿Qué es?’ Ellos fueron Jesús y Buda. Las respuestas que estos dos dieron fueron exactamente opuestas. Buda dijo inequívocamente que él era un mero hombre, no un dios. Jesús afirmó...ser divino”. <Bono, quoted in, Timothy Keller, The Reason for God (New York: Penguin Group Publishers, 2008), 229.>

Jesús afirmaba ser Dios - El autor John Piper explica que Jesús afirmó tener poderes divinos “...los amigos y enemigos de Jesús se desconcertaban una y otra vez por lo que Él hacía y decía: ‘Antes de que Abraham naciera, ¡yo soy!’. O, ‘Quien me ve a mí está viendo al Padre’. Después de ser acusado de blasfemia dijo tranquilamente, ‘Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados’. A los muertos dijo sencillamente, ‘Sal fuera’ ‘Levántate’ y ellos obedecieron. A la tormenta dijo, ‘Quieta’ y a la hogaza de pan, ‘multiplícate’ y se realiza inmediatamente. < John Piper, The Pleasures of God (Sisters, OR: Multnomah, 2000), 35.> Ningún otro profeta había afirmado algo similar sobre sí mismo, ni ningún otro profeta se ha colocado en el lugar de Dios. Jesús sin duda fue humano, y sus seguidores lo consideraron un profeta como Moisés y Elías. Jesús se refirió́ a sí mismo como el Hijo de Dios. Bono, el cantante de U2, afirmó: “…para mí no es algo increíble. Él fue un gran profeta, obviamente era un tipo muy interesante, tenía muchas cosas que decir como los otros grandes profetas … pero Jesús no te deja librarte tan fácilmente … Jesús dice, No estoy diciendo que soy un profeta...estoy diciendo que soy Dios encarnado … Y decimos: No, no, por favor, sé un profeta nomás. Podemos lidiar con un profeta”. < Bono, quoted in, Timothy Keller, The Reason for God (New York: Penguin Group Publishers, 2008), 229.>

En contexto del judaísmo (monoteísmo), Jesús nos enseña a creer en el único Dios y a rezar a su Padre como, “el único Dios verdadero”. < Jn 17:3> Pero Jesús habló de haber existido siempre con su Padre. “Tanto tiempo como llevo con vosotros y ¿no has llegado a conocerme, Felipe? Quien me ve a mí está viendo al Padre”. <Jn 14:9>

Jesús afirmó ser el Dios de Abraham y Moisés - Jesús afirmó, “antes de que Abraham naciera, ¡yo SOY!” <JN 8,58> Le dijo a Marta “Yo SOY la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá́, aunque muera” <Jn11,25> Jesús decía “Yo SOY la luz del mundo”, “Nadie llega al Padre sino por mí” o, “Yo SOY la verdad” <Jn 8,12 y 14,6>.  Éstas y otras afirmaciones fueron precedidas por las palabras sagradas para nombrar a Dios: “Yo SOY” <ego eimi http://www.y-jesus.com/jesus_believe_god_2.php> Dios, que trasciende al tiempo y siempre ha existido, increíblemente, Jesús usaba estas palabras sagradas para describirse a sí mismo y por ello, las afirmaciones de “Yo SOY” de Jesús enfurecieron a los líderes judíos: “Porque tú, siendo hombre, te haces pasar por Dios <Jn10,33> Esta afirmación conlleva la acusación de blasfemia.

C. S. Lewis, a medida que estudió las pruebas de la existencia de Jesús, se convenció́ de que Jesús no sólo fue real, sino de que fue diferente a cualquier otro hombre que haya vivido: “Y allí́ está la verdadera sorpresa ‘entre los judíos de pronto aparece un hombre que habla como si fuera Dios. Dice que puede perdonar los pecados. Dice que siempre ha existido. Dice que vendrá́ para juzgar al mundo al fin del tiempo < C. S. Lewis, Mere Christianity (San Francisco: Harper, 2001), 51> Algunos sostienen que Jesús solamente estaba afirmando ser parte de Dios. Sin embargo, la idea de que todos somos parte de Dios, y que dentro de nosotros esta la semilla de la divinidad, no son simplemente palabras de Jesús. Jesús enseñó́ que Él es Dios de la manera que las Escrituras Hebreas describían a Dios. “Entre los panteístas, como los hindúes, cualquiera podría decir que él es parte de Dios, o que es uno con Dios...Pero este hombre, dado que era un judío, no podría referirse a esa clase de Dios. Dios, en su idioma, significaba el Ser que está fuera del mundo, que lo había creado y era infinitamente distinto a cualquier otra cosa. Y cuando uno haya entendido eso, podrá́ ver que lo que dijo este hombre fue simplemente lo más escandaloso que alguna vez ha pronunciado un humano < C. S. Lewis, Mere Christianity (San Francisco: Harper, 2001), 51>

¿Jesús estaba mintiendo? - Uno de los trabajos políticos más conocidos y más influyentes de todos los tiempos fue escrito por Nicolás Maquiavelo en 1532. En su obra clásica, “El Príncipe”, Maquiavelo exalta el poder, el éxito, la imagen y la eficiencia por encima de la lealtad, la fe y la honestidad. Según Maquiavelo, mentir está bien si logra un fin político. ¿Podría Jesucristo haber construido toda su vida pastoral a partir de una mentira sólo para obtener el poder, la fama o el éxito? Los opositores judíos de Jesús trataron constantemente de exponerlo como un fraude y un mentiroso. Ellos lo inundaban con preguntas a fin de tenderle una trampa para que se contradijera. Sin embargo, Jesús respondía con una notable coherencia. Jesús claramente no mintió́ para beneficio de sus seguidores, dado que todos menos uno fueron martirizados por no renegar de su Divinidad (ver “¿Los apóstoles creían que Jesús es Dios?” http://www.y-jesus.com/apostles_jesus_god_1.php).

¿Qué podría haber esperado ganar Jesús al mentir sobre su identidad? El poder seria la respuesta más obvia. Jesús rechazó todos los intentos de posicionarlo para el poder establecido, y más bien criticó duramente a aquellos que abusaron de dicho poder y vivieron sus vidas persiguiéndolo. Él optó por acercarse a los marginados (las prostitutas, los leprosos, las viudas, los niños…), aquellos que no tenían poder, creando una red de gente cuya influencia era menos que cero, dirección diametralmente opuesta al poder. Si el poder fue la motivación de Jesús, habría evitado la cruz a toda costa. Sin embargo, en varias ocasiones, dijo que la cruz era su destino y misión … hasta su último suspiro, se negó́ a renunciar a su afirmación de ser el único Hijo de Dios. <J. I. Packer, Knowing God (Downers Grove, IL: InterVarsity, 1993), 57>

Si Jesús simplemente hubiera renunciado a su afirmación de ser el Hijo de Dios, él nunca habría sido condenado. Fue su afirmación de ser Dios y no estar dispuesto a retractarse de ello que lo llevó a la crucifixión. Los más ardientes escépticos están sorprendidos por la pureza moral y ética de Jesús. Según el historiador Philip Schaff, no hay evidencia, ni en la historia de la iglesia ni la historia secular, de que Jesús haya mentido acerca de algo. Schaff argumentó “¿Cómo, en nombre de la lógica, el sentido común y la experiencia, podría un hombre mentiroso, egoísta y depravado haber inventado, y continuamente mantenido desde el principio hasta el fin, el más puro y noble carácter conocido en la historia con el más perfecto aire de verdad y realidad? <Philip Schaff, The Person of Christ: The Miracle of History (1913), 94, 95>

La mayoría de las personas que han estudiado la vida y las palabras de Jesús reconoce que él era extremadamente racional. Si bien la vida del renombrado filósofo francés Jean-Jacques Rousseau estuvo llena de inmoralidad y escepticismo personal (1712-78) él reconoció́ el carácter superior y el aplomo de Jesús: “Cuando Platón describe su hombre recto imaginario...él describe exactamente el personaje de Jesús...Si la vida y muerte de Sócrates son las de un filósofo, la vida y muerte de Jesús son las de un Dios”. <Schaff, 98, 99.>