"Hagamos todo por amor, nada por la fuerza, sino por la fuerza del amor."

Mes de Noviembre - Oración por las Almas del Purgatorio

El mes de noviembre, la Iglesia Católica lo ha dedicado a los difuntos y a las almas del purgatorio.

El mayor número de almas son liberadas durante la Consagración en la Misa. Mediante las Oraciones ofrecidas a su favor, las ánimas del Purgatorio reciben insignes gracias, además si pedimos por ellas en su día natal, en el día de su bautismo y en el aniversario de su fallecimiento.

La Santísima Virgen nos pide rezar por las Pobres Ánimas, Ella nos recomienda las siguientes Oraciones: el Credo, la Salve, el Padrenuestro, el Ave María, el Gloria y el "Requiem" (Dales el descanso eterno, Señor, que la luz perpetua brille sobre ellos. Que descansen en paz. Amén). Nuestra Madre de Merced nos asegura que si rezamos estas oraciones ¡podremos librar muchas, pero muchísimas almas!

2 Macabeos, 12,46: "Es, pues, un pensamiento santo y saludable el rezar por los difuntos, a fin de que sean libres de las penas de sus pecados"

Memorias de la Hermana Lucía (Compilación del P. Luis Kondor, SVD FATIMA) La Hermana Lucía describe la visión que ella tuvo del infierno (...) Nuestra Señora nos mostró un gran mar de fuego que parecía estar debajo de la tierra. Sumergidos en ese fuego, los demonios y las almas, como si fuesen brasas transparentes y negras bronceadas, con forma humana que fluctuaban en el incendio, llevadas por las llamas que de ellas mismas salían, juntamente con nubes de humo que caían hacia todos los lados, parecidas al caer de las pavesas en los grandes incendios, sin equilibrio ni peso, entre gritos de dolor y gemidos de desesperación que horrorizaba y hacía estremecer de pavor.

Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes y negros. Esta visión fue durante un momento, y ¡gracias a Nuestra Buena Madre del Cielo, que antes nos había prevenido con la promesa de llevarnos al Cielo! De no haber sido así, creo que hubiésemos muerto de susto y pavor. Inmediatamente, levantamos los ojos a Ntra. Señora que nos dijo con bondad y tristeza: - Visteis el infierno a donde van las almas de los pobres pecadores; para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a Mi Inmaculado Corazón. Si se hace lo que os voy a decir, se salvarán muchas almas y tendrán paz. (...) Ntra. Santa Madre nos pide la consagración diaria a su Inmaculado Corazón, el rezo del Santo Rosario y la Comunión reparadora de los Primeros Sábados de mes. 

Oración por las almas del purgatorio: Padre Eterno, te ofrezco la Preciosa Sangre del Tu Divino Hijo Jesús, junto con las misas que se digan en todo el mundo hoy: por todas las santas almas del Purgatorio, por los pecadores en todas partes, por los pecadores en la Iglesia Universal, los de mi propio hogar, y dentro de mi familia. Amén

La existencia del Purgatorio es ‘dogma’ de la fe. Fue definido en los Concilios de Lyon, Florencia y Trento (DZ No 464-693 y 983 y CIC No. 1030-1032).

Bibliografía recomendada: Pozo C.: Teología del más allá. Madrid, 1969, pp. 240-254. / Boff L.: Hablemos de la otra vida. Bilbao, 1985, pp. 59-71. / Ratzinger J.: Escatología. Barcelona 1980, pp. 204-216. / Ruiz de la Peña: La otra dimensión. Escatología cristiana. Madrid, 1975, pp. 327-343.