"Hagamos todo por amor, nada por la fuerza, sino por la fuerza del amor."

Nuestra Fundadora

Biografía .

La Sierva de Dios María del Refugio Aguilar y Torres, oriunda de San Miguel de Allende, Guanajuato, nació el 21 de septiembre de 1866. En 1886, el 4 de noviembre, celebra su matrimonio con Ángel Cancino Arce, viudo de treinta y seis años, en la iglesia parroquial de San Miguel de Allende. En 1887 nace su hijo Ángel. En 1888, octubre, es nombrado el señor Cancino jefe de Hacienda en el Estado de México, la familia establece su residencia en Toluca. El 28 de diciembre, nace su hija Refugio Teresa. En 1889, el 6 de febrero fallece su esposo. A los pocos días María del Refugio, la joven viuda, regresa con sus hijos a la casa paterna en San Miguel de Allende. En 1891, el 10 de marzo, fallece su hijo Ángel.

En 1895, el 4 de octubre, recibe el hábito de novicia de la Tercera Orden Franciscana. En 1896, marzo 18, durante unos ejercicios espirituales, experimenta una transformación interior profunda que la lleva a centrar su vida en el misterio de la Eucaristía. Su condición de madre la entendió como una misión, la de servir a Dios transmitiendo ternura y amor a la hija, enseñándole que el hombre fue creado para amar y ser amado, para poner toda la vida al servicio de la humanidad y del Reino de Dios. Sensible ante el sufrimiento de los demás y con ánimo intrépido, buscó siempre cómo acompañar a la niñez, juventud y a todos los que acercaban a ella, orientándolos para hacerlos crecer en su fe y para encontrarse con el Dios Vivo.

En una ocasión al entrar a la catedral de Morelia y orando ante el Sagrario y la imagen de la Virgen de Guadalupe, concibió la idea de fundar un instituto religioso con el fin de infundir el amor a Jesús Sacramentado, especialmente en la niñez y la juventud.

CARISMA FUNDACIONAL Adoramos a Jesús en su Misterio Eucarístico - Redentor, fuente fundamental de nuestra espiritualidad, y bajo el amparo de María de la Merced, que nos ayuda con su presencia liberadora a liberar y así extender el Reino del Padre. Somos un Instituto de vida contemplativa y apostólica.

Vivimos nuestro carisma (espiritualidad) Eucarístico Mercedario para ser como Jesús, libres para ofrecer libertad, educamos y formamos a la niñez y juventud, cooperamos en las parroquias mediante la catequesis, en grupos juveniles y como ministros extraordinarios de la Eucaristía, atendemos un seminario diocesano y dos casas de acogida.