"Hagamos todo por amor, nada por la fuerza, sino por la fuerza del amor."

Nuestro Apostolado

CAMPOS DE NUESTRO APOSTOLADO

Vivimos la misión redentora de nuestro Instituto y la expresamos en diversos campos apostólicos de acuerdo a nuestro carisma y espíritu. (Constituciones 85).Realizamos nuestra acción evangelizadora en: centros educativos, movimientos de espiritualidad JEM y LEM, guarderías infantiles, casas hogar, pastoral parroquial, misiones, casas de espiritualidad, casas de acogida y otros, acordes con nuestro carisma y espíritu.

Como Hermanas Mercedarias del Santísimo Sacramento nos consagramos a Dios para alcanzar la propia santificación por la profesión de los consejos evangélicos de castidad, pobreza y obediencia, en seguimiento de Cristo Redentor del Hombre. En cada una de nuestras provincias y regiones perdura el recuerdo edificante de muchas Hermanas que vivieron ejemplarmente la vida fraterna y el apostolado, como fruto de una profunda vivencia interior, amor ardiente a la Eucaristía, gran devoción filial a nuestra Madre de Merced, así como el celo por la salvación de las almas.

Sabemos que la palabra del Señor es redentora y por ello nos ponemos en sus manos maternales para actualizar de esa manera la voz de libertad. La presencia de María de la Merced nos invita a una actitud de redención que se funda en la acogida, la presencia cercana, el respeto cariñoso, el compromiso por los más pequeños. Ayudar a los demás para que puedan creer, sin ningún tipo de imposición, abriendo caminos de confianza en donde puedan desplegarse en libertad y por si mismos.

Nuestra forma principal de liberación fundada en la Eucaristía abierta hacia la comunión definitiva de los hombres, es la pastoral educativa, siguiendo la inspiración y ejemplo de nuestra fundadora María del Refugio Aguilar y Torres.

Promovemos un proyecto de educación liberadora donde se ponen de relieve: a) educar a los marginados, aquellos que han quedado fuera de los grandes proyectos culturales, sin conciencia propia y sin palabra; b) educar de un modo humanizante haciéndoles capaces de desarrollarse como personas c) educar en los valores evangélicos sin imponer nada y con el testimonio de vida entregada a favor del Reino de Jesús Eucaristía.