"Hagamos todo por amor, nada por la fuerza, sino por la fuerza del amor."

Octubre "Mes Misionero"

La primera semana del mes de octubre está dedicada a la oración por las misiones. El mes comienza con la fiesta de Santa Teresita del Niño Jesús, copatrona de las misiones junto con San Francisco Javier que parece recordarnos que la tarea evangelizadora no se realiza por las propias fuerzas humanas, sino con la fuerza de lo alto apoyada en la oración y en la gracia de Dios.

Vivamos el mes de octubre, dedicado a despertar el Espíritu Misionero en los fieles, con gestos de solidaridad hacia los 200,000 misioneros que entregan sus vidas por el anuncio del Evangelio en el mundo. San Juan Pablo II en Redemptoris Missio (No. 72), menciona a los "movimientos eclesiales dotados de dinamismo misionero … representan un verdadero don de Dios para la nueva evangelización y para la actividad misionera propiamente dicha".

Todos estamos llamados a compartir la "sed" del Redentor (Jn 19, 28) de diverso modo, somos enviados ya que en nuestro bautismo se nos llama a evangelizar. Esta misión fontal, ha de constituir un verdadero "acicate" cotidiano y una solicitud constante de nuestra vida. La misión nos ofrece la extraordinaria oportunidad de rejuvenecer y embellecer a la Esposa de Cristo y, al mismo tiempo, nos hace experimentar una fe que renueva y fortalece la vida cristiana, precisamente porque se dona. Nada está tan lejos de la misión como un cristiano encerrado en sí mismo: si su fe es sólida, está destinada a crecer y debe abrirse a la misión.

Que este octubre 2017, los padres de familia y los cónyuges asuman el deber esencial de su estado y vocación de evangelizar a sus hijos y evangelizarse recíprocamente, de modo que todos los miembros de la familia reciban realmente la Buena Nueva. Que la comunidad parroquial, ofrezca a los fieles el alimento de la fe e ir en busca de los alejados y extraños, realizando así la misión. Que los Consagrados participación en este derecho-deber de "cooperación misionera" y sean coherentes con su llamado a ser imagen visible de la santidad de vida: como los sarmientos en la vid (Jn 15, 5) y así juntos ¡daremos mucho fruto! El testimonio de vida cristiana es una predicación silenciosa, pero eficaz, de la palabra de Dios. Digamos "sí" al Señor que nos llama a seguirlo con la vocación misionera de nuestro bautismo.

El Cardenal Filoni, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, comunicó la convocatoria de un “Mes misionero” para octubre de 2019, con motivo de la celebración del centenario de la Carta Apostólica Maximun Illud de Benedicto XV (30 de noviembre de 1019). El Papa Francisco "ha aceptado la petición de convocar, para toda la Iglesia, un mes extraordinario dedicado a la oración, a la caridad, a la catequesis y a la reflexión teológica sobre la Misión. La celebración del mes misionero no se reducirá a la conmemoración de este texto del Magisterio papal, sino que será ocasión para reavivar en todos, una verdadera conversión misionera y un auténtico discernimiento pastoral para que todos, fieles y pastores, vivan en estado permanente de misión.

Su Santidad el Papa Francisco, en la la misionariedad de la exhortación apostólica «Evangelio gaudium» nos llama a reavivar el ardor y la pasión de los santos y de los mártires, sin los cuales nos reduciríamos a una ONG que reúne y distribuye ayudas materiales y ayudas.